Cosco reanuda envíos a Oriente Medio, pero advierte sobre 'volatilidad' y costes sujetos a cambios
La naviera estatal china Cosco ha reactivado el servicio de contenedores ordinarios a Oriente Medio, un movimiento que destaca por su contraste con el persistente riesgo en la región. La compañía anunció que vuelve a aceptar nuevas reservas para destinos clave como Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Baréin, Catar, Kuwait e Irak. Sin embargo, en el mismo comunicado a clientes, Cosco subrayó que la situación sigue marcada por una "volatilidad" que obliga a mantener la programación de envíos, los costes y las condiciones de transporte "sujetos a cambios". Esta dualidad señala una decisión comercial calculada, pero frágil.
El anuncio se produce en medio de una profunda incertidumbre en el tráfico marítimo internacional, directamente afectado por el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel y las crecientes tensiones en torno al estrecho de Ormuz. Este corredor es una arteria crítica para el suministro energético global, ya que por él transita aproximadamente el 45% de las importaciones de gas y petróleo de China. La reactivación del servicio por parte de un gigante estatal como Cosco es un barómetro significativo de la presión comercial y logística que enfrenta Pekín.
La decisión implica asumir riesgos operativos considerables. En las últimas semanas, ataques y amenazas en la zona del Mar Rojo y el Golfo han alterado drásticamente la navegación comercial, forzando desvíos y aumentando los costes de los fletes a nivel global. Que Cosco retome los envíos, pero con advertencias explícitas, sugiere un intento por recuperar cuota de mercado y mantener el flujo de bienes, aunque bajo un estricto escrutinio del riesgo. La viabilidad a largo plazo de este servicio dependerá de la evolución de las hostilidades y de la capacidad de la naviera para gestionar la imprevisibilidad en sus rutas más sensibles.