CDMX: El refugio de alto perfil del Cártel de Sinaloa, CJNG y líderes criminales extranjeros
La Ciudad de México se ha consolidado como el escondite predilecto para las élites del crimen organizado. Lejos de sus territorios de conflicto, figuras del Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) e incluso organizaciones criminales extranjeras operan y se mimetizan en la capital, manejando sus actividades desde la sombra de una de las ciudades más vigiladas del país.
La presencia de estos grupos no es teórica; se ha manifestado en ataques y asesinatos de líderes que, paradójicamente, eligen la CDMX para mantener un bajo perfil. Según el especialista en seguridad Víctor Sánchez Valdés, de la Universidad Autónoma de Coahuila, la ciudad funciona como un "refugio" donde los criminales buscan una "especie de vida normal". Este fenómeno subraya una anomalía de seguridad: la capital ofrece el anonimato y la infraestructura para que las redes delictivas se reconfiguren lejos del escrutinio directo.
La situación plantea una presión crítica para las instituciones de seguridad capitalinas. La convivencia de un extenso aparato de videovigilancia y policial con la actividad encubierta de estos grupos sugiere fallas profundas en la inteligencia y el control territorial. El patrón convierte a la CDMX no solo en un centro logístico, sino en un nodo estratégico donde se diluyen las fronteras entre la vida civil y el manejo de imperios criminales, con implicaciones directas para la estabilidad nacional y la seguridad regional.