México defiende aranceles a China ante investigación de Pekín: Ebrard habla de 'competencia desigual'
México se enfrenta a una investigación de China tras elevar unilateralmente aranceles a importaciones chinas. El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, defendió la medida como una acción necesaria para corregir lo que calificó de condiciones de 'competencia desigual' que perjudican a la industria nacional. La postura mexicana se endurece justo cuando Pekín inicia un proceso de escrutinio sobre estos gravámenes, marcando un punto de tensión comercial directo entre ambos países.
Ebrard, durante la Asamblea Anual de la Caintra en Nuevo León, argumentó que los aranceles no son una postura contra China, sino un intento de 'emparejar el terreno' en sectores clave como textiles, calzado y acero. Según el funcionario, los productores mexicanos enfrentan importaciones con precios imposibles de igualar, citando como ejemplo el acero chino que llega al país a un precio de referencia de 150 dólares por tonelada. Esta justificación económica busca blindar a la industria local frente a lo que percibe como prácticas desleales.
La disputa coloca a México bajo la presión de una investigación formal de su principal socio comercial, elevando el riesgo de represalias. El gobierno de López Obrador insiste en que su política es defensiva y sectorial, pero la reacción de Pekín prueba que cualquier medida proteccionista tiene consecuencias inmediatas en la geopolítica económica. El resultado podría redefinir los términos del intercambio bilateral y forzar a México a negociar bajo la amenaza de contramedidas chinas, en un momento donde la competencia global por mercados se intensifica.