Neuquén derrota a Buenos Aires y Córdoba en disputa clave por impuestos petroleros
Las provincias petroleras, lideradas por Neuquén, lograron una victoria crucial en una pulseada fiscal contra los grandes distritos de Buenos Aires y Córdoba. El gobernador Rolando Figueroa se impuso a sus pares Axel Kicillof y Martín Llaryora, quienes buscaban redistribuir los ingresos que las provincias productoras reciben por el impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a la producción de hidrocarburos. La disputa, que escaló hasta la cumbre energética CERAWeek en Houston, expone una fractura profunda en el relato federal argentino.
El conflicto se originó a fines del año pasado, cuando la Comisión Plenaria de la Comisión Arbitral (Comarb) emitió una resolución que habilitaba la discusión. Figueroa, desde Texas, acusó a las provincias grandes de intentar apropiarse de la base imponible de las más chicas. “Dicen querer discutir una Argentina federal. Pero destruyen ese relato atacando a los verdaderos productores de la riqueza en la Argentina”, declaró a la prensa, señalando el núcleo del enfrentamiento.
El resultado consolida el poder fiscal de las provincias petroleras y marca un precedente significativo en la coordinación tributaria interprovincial. La derrota de Buenos Aires y Córdoba no solo preserva un flujo de recursos crítico para Neuquén y otras productoras, sino que también tensiona la gobernabilidad fiscal nacional. El episodio deja en evidencia que, lejos de consensos, la distribución de la renta energética seguirá siendo un campo de batalla político donde los intereses regionales chocan frontalmente.