Portavoz de Netanyahu dimite tras filtración de audios racistas contra diputados marroquíes del Likud
La crisis interna en el entorno del primer ministro israelí estalla con la dimisión forzada de su portavoz, Ziv Agmon. Su salida llega apenas un día después de que se filtraran audios en los que, en conversaciones privadas, calificaba de "babuinos" a diputados del propio partido Likud de ascendencia marroquí. La filtración, procedente de una fuente descrita como una "persona con una larga relación de amistad", ha desatado un escándalo que alcanza directamente al núcleo del gobierno.
Agmon, en un comunicado recogido por 'The Jerusalem Post', intentó contener el daño. Aseguró que la "gran mayoría" de esos comentarios fueron hechos antes de asumir su cargo oficial y que las citas fueron "sacadas de contexto" con el único propósito de difamarlo y perjudicar a Netanyahu. Sin embargo, la gravedad de las declaraciones, que incluyen acusaciones directas de racismo contra judíos de origen marroquí, hizo insostenible su posición. La renuncia se produjo de forma inmediata, evidenciando la presión interna y el riesgo de que el escándalo contaminara la imagen del primer ministro.
El incidente expone una fractura sensible dentro de la coalición gobernante, poniendo bajo el foco las tensiones étnicas y el discurso despectivo en los círculos de poder. Más allá de la salida de un portavoz, el episodio deja al descubierto cómo las filtraciones de conversaciones privadas pueden desestabilizar a las altas esferas, especialmente cuando tocan temas de identidad y origen dentro de la propia base política. La dimisión actúa como una contención de daños rápida, pero la sombra del racismo alegado y la deslealtad de una fuente cercana persisten en el entorno de Netanyahu.