Audios filtrados: Obispo fallecido de Tenerife admite que menores de 13-14 años 'le provocaron'
Unas grabaciones filtradas revelan que el anterior obispo de Tenerife, Bernardo Álvarez, fallecido en noviembre, admitió a un denunciante de abusos que, durante su época como sacerdote, menores de 13 o 14 años "le habían provocado". En los audios, publicados por El País y la Cadena SER, Álvarez justifica sus declaraciones aludiendo a la antigua edad de consentimiento sexual, afirmando: "Ten en cuenta que hace unos años la edad de la libertad sexual era 14 años. Ahora es 16 o 18". Estas palabras fueron grabadas por un ciudadano que lleva años denunciando haber sufrido abusos siendo niño por parte de un sacerdote de la misma diócesis.
La revelación de estos audios se produce en un momento de alta sensibilidad institucional, a solo dos meses y medio de la visita programada del papa Francisco a las dos diócesis de Canarias, que incluirá una misa multitudinaria en Tenerife el 12 de junio. El denunciante no solo ha hecho públicas las grabaciones, sino que también las ha entregado tanto a la Fiscalía española como a la Comisión de Protección de Menores del Vaticano, elevando la presión sobre la Iglesia local y sus mecanismos internos de supervisión.
El caso sitúa bajo un escrutinio intenso el manejo histórico de las acusaciones de abusos dentro de la Diócesis de Tenerife. Las declaraciones de un prelado fallecido, que parecen minimizar los contactos con menores, podrían reavivar el debate sobre la responsabilidad episcopal y la transparencia en la Iglesia española, especialmente ante una visita papal de alto perfil. La entrega de las pruebas a autoridades civiles y eclesiásticas señala una estrategia deliberada para forzar una investigación formal desde múltiples frentes.