Rostelecom declara que Telegram 'está muriendo' en Rusia, mientras el servicio estatal MAX supera los 100 millones de usuarios
El jefe de la corporación estatal rusa de telecomunicaciones, Rostelecom, ha declarado abiertamente que la popular red de mensajería Telegram 'está muriendo' en el país. Mijaíl Oseevski afirmó que el tráfico de WhatsApp es 'prácticamente inexistente' y que Telegram se encuentra en el mismo proceso de declive. En contraste, presentó al servicio nacional de mensajería MAX, descrito como 'el Telegram ruso', como la plataforma que 'está creciendo'.
Las declaraciones de Oseevski, citadas por la agencia oficial TASS, llegan en un contexto de presión regulatoria extrema contra Telegram. Según medios independientes rusos, la aplicación ya es inaccesible para muchos usuarios sin el uso de servicios VPN que eludan los bloqueos. La medida, anticipada por varios medios el mes pasado con la fecha del 1 de abril para un posible bloqueo definitivo, es justificada por las autoridades por el deseo de 'minimizar los casos de reclutamiento' para cometer delitos.
El ascenso de MAX no es solo retórico; según las estadísticas oficiales citadas, el servicio estatal ya cuenta con 107 millones de usuarios registrados. El contraste entre la declaración de muerte de una plataforma global y el crecimiento forzado de una alternativa nacional señala una batalla por el control del espacio digital ruso. La situación coloca a millones de usuarios y a la infraestructura de comunicaciones bajo el escrutinio y la presión directa del estado, redefiniendo el panorama de las telecomunicaciones en el país.