La Eurocámara endurece la ley de IA: veta los deepfakes sexuales y aplaza límites para sistemas de alto riesgo
El Parlamento Europeo ha endurecido el marco legal de la Unión Europea sobre inteligencia artificial, introduciendo una prohibición expresa contra los deepfakes sexuales no consentidos. Esta medida, respaldada en el pleno, busca combatir una de las formas más invasivas de abuso digital. Sin embargo, en paralelo, la Eurocámara ha aprobado un mandato que pospone significativamente la aplicación de restricciones clave para los sistemas de IA considerados de alto riesgo en sectores críticos como la seguridad y la vigilancia de mercado.
El calendario acordado extiende el plazo de adaptación hasta el 2 de agosto de 2028, varios meses más allá de la propuesta inicial de la Comisión Europea, que planteaba un período de 16 meses. Esta decisión responde, según fuentes parlamentarias, a la necesidad de "garantizar la previsibilidad y la seguridad jurídica" tanto para las empresas proveedoras de tecnología como para los usuarios y las autoridades reguladoras. La entrada en vigor de las nuevas restricciones se articulará en dos etapas diferenciadas, dependiendo del tipo de productos afectados.
El movimiento genera una tensión regulatoria clara: mientras se avanza con firmeza en la protección de derechos fundamentales frente a abusos como la suplantación sexual digital, se concede un amplio margen de maniobra temporal a los desarrolladores de sistemas de IA de alto riesgo en ámbitos sensibles. Este desfase podría generar críticas sobre un doble rasero en la aplicación de la ley, presionando a las instituciones para justificar el equilibrio entre la protección ciudadana y la no asfixia de la innovación tecnológica europea.