DEA posee audios de alias Pipe Tuluá que vinculan narcotráfico colombiano con políticos y carteles mexicanos
La investigación federal de EE.UU. sobre el posible financiamiento del narcotráfico a la campaña de Gustavo Petro ha obtenido una prueba crítica: audios en poder de la DEA que capturan las comunicaciones de Andrés Felipe Marín, alias 'Pipe Tuluá', jefe de la banda criminal La Inmaculada. Estos registros documentarían sus vínculos directos con narcotraficantes mexicanos, colocando al capo en el centro de una red transnacional de drogas cuyos tentáculos podrían alcanzar esferas políticas de primer nivel en Colombia.
La acusación formal (indictment) del 11 de septiembre de 2024, citada por El Tiempo, incluye la declaración jurada del agente especial de la DEA Wenceslao A. Sosa, donde se consigna esta evidencia. El caso ha escalado tras vincularse el nombre de Marín como testigo clave, quien, tras su extradición, habría contactado a fiscales federales en Nueva York. Su testimonio y las grabaciones son piezas fundamentales para las autoridades estadounidenses, que investigan el flujo de dinero ilícito hacia la contienda electoral presidencial de 2022.
La posesión de estos audios por la DEA marca una diferencia crucial en el caso, ya que proporciona una base probatoria directa sobre la operación de La Inmaculada y sus conexiones internacionales. La investigación ya no se basa solo en testimonios o rastreo financiero, sino en comunicaciones interceptadas que podrían revelar la estructura de la red y los nombres de sus colaboradores. Esto aumenta la presión sobre figuras políticas que pudieran estar implicadas, en un escenario donde el narcotráfico colombiano busca influencia a través del financiamiento de campañas, un patrón que las autoridades intentan desarticular con evidencia concreta.