Hungría: La oposición acusa a Orbán de usar los servicios secretos para infiltrar al partido Tisza antes de las elecciones
La oposición húngara ha lanzado una acusación explosiva contra el Gobierno de Viktor Orbán: utilizar los servicios de inteligencia del Estado para infiltrar y comprometer al principal partido opositor, Tisza, en plena campaña electoral. La denuncia, que el Ejecutivo niega, sitúa a los servicios secretos en el centro de una operación policial inusual, elevando la tensión política a solo días de los cruciales comicios del 12 de abril.
El caso se remonta al verano de 2025, cuando la policía registró el domicilio de Dániel Hrabóczki, un informático de 19 años que trabajaba para Tisza. La operación se inició por una denuncia por un supuesto caso de pedofilia, un cargo que el joven denuncia como falso y fabricado con el único objetivo de interrogarlo. Lo que convierte el incidente en una anomalía significativa es la participación activa de los servicios de inteligencia en una investigación de criminalidad común, donde no se encontró material incriminatorio alguno en los equipos intervenidos.
Esta acusación coloca al partido Tisza, que lidera las encuestas, en el centro de una batalla por la legitimidad del proceso electoral. La estrategia, según la oposición, busca desestabilizar a la principal fuerza rival mediante tácticas de presión y vigilancia estatales. El episodio no solo intensifica el enfrentamiento político, sino que proyecta una sombra de duda sobre la neutralidad de las instituciones de seguridad y la limpieza de las próximas elecciones, en un clima ya cargado de desconfianza mutua.