Alerta sanitaria en España: El helio de Irán y Catar para las resonancias magnéticas, en riesgo por la guerra en Oriente Próximo
La guerra en Oriente Próximo amenaza con paralizar los escáneres de resonancia magnética en hospitales españoles en cuestión de semanas. El motivo es una dependencia crítica y poco conocida: el helio líquido, un elemento sin sustituto para enfriar los imanes superconductores de estos equipos médicos vitales. Una interrupción en el suministro desde las plantas de producción en Irán y Catar, a través del estratégico estrecho de Ormuz, dejaría inoperativa una parte esencial del diagnóstico hospitalario.
El doctor Francisco José Roig, neumólogo del Hospital HM en Salamanca, ha sido uno de los primeros en alertar sobre este riesgo silencioso. Mientras la atención se centra en el petróleo, el sector sanitario observa con preocupación las noticias de la región. El helio, enfriado a menos de 269 grados bajo cero, es el único elemento capaz de mantener la superconductividad del imán de una resonancia. Sin este gas, el escáner se detiene. España, como gran parte de Europa, depende de las importaciones de este recurso estratégico.
El mercado global del helio mueve unos 2.300 millones de dólares y su demanda crece impulsada por la sanidad, la industria aeroespacial y los semiconductores. Aunque Estados Unidos es el mayor productor mundial (46%), Catar ocupa el segundo lugar con el 33% de la producción, seguido de Irán. Cualquier escalada del conflicto que afecte a la logística o a estas instalaciones generaría una crisis de suministro inmediata para los hospitales europeos, exponiendo una vulnerabilidad crítica en una infraestructura sanitaria de la que se depende para diagnósticos de cáncer, lesiones neurológicas y traumatológicas.