Perú: 41% de empresas víctimas de fraude, proveedores ficticios se disparan en contexto electoral
En Perú, el fraude corporativo se ha convertido en una amenaza operativa masiva, con un 41% de las compañías reportando haber sido víctimas en los últimos dos años. Este no es solo un problema de ciberseguridad; el riesgo se ha expandido agresivamente hacia la gestión de proveedores y contrataciones, creando un punto ciego crítico para las finanzas y la continuidad del negocio.
La coyuntura de las elecciones presidenciales actúa como un catalizador. Según Vicente Cruz, CEO de la firma Sheriff, las organizaciones operan bajo presión, acelerando procesos internos y reduciendo drásticamente los tiempos de evaluación. Esta urgencia abre la puerta a modalidades de engaño más sofisticadas, donde la creación de proveedores ficticios emerge como una amenaza en franca expansión, aprovechando los controles debilitados.
El escenario resultante es de alta vulnerabilidad: las empresas enfrentan una tormenta perfecta donde la incertidumbre política y económica se combina con amenazas internas y externas menos visibles. La presión por actuar rápido en un entorno volátil está desplazando el riesgo desde lo puramente tecnológico hacia el núcleo de las operaciones y la cadena de suministro, configurando un panorama donde la supervisión de contratos y la debida diligencia de terceros se vuelven líneas de defensa primordiales.