India enfrenta crisis de gas: cierre de Ormuz deja sin combustible a millones de hogares
La guerra en Irán ha desatado una escasez nacional de gas licuado de petróleo (GLP) en la India, el país más poblado del mundo, que depende del 54% de sus importaciones a través del estratégico estrecho de Ormuz. Esta interrupción ha dejado a millones de familias sin el combustible esencial para cocinar, forzando un regreso a métodos primitivos como la leña y generando colas desesperadas desde el amanecer por bombonas vacías.
En ciudades satélites como Noida, cerca de Nueva Delhi, la realidad es palpable. Monika Devi, de 50 años, se levanta a las tres de la mañana para hacer fila con su cilindro vacío, solo para regresar con las manos vacías después de horas de espera. Ella y más de 200 personas en su punto de distribución son el rostro de una crisis que afecta a un combustible del cual el gobierno ha mantenido artificialmente bajos los precios domésticos, en torno a 900 rupias (9,72 dólares) por bombona, en un esfuerzo por proteger a sus 1.400 millones de habitantes de la inflación global.
La dependencia crítica de la India del corredor de Ormuz la ha vuelto extremadamente vulnerable a las disrupciones geopolíticas. La escasez no es solo un inconveniente logístico; está alterando la vida diaria y la economía de los hogares más pobres. Personas como Devi, que gana 6.000 rupias al mes limpiando casas, ahora se ven obligadas a cocinar con leña, la 'única alternativa' para alimentar a sus familias. Esta crisis expone la presión extrema sobre la cadena de suministro de un recurso básico y la fragilidad de la seguridad energética nacional ante un punto de estrangulamiento marítimo en conflicto.