Caputo advierte sobre el 'mayor riesgo' para empresarios y anticipa un cambio radical en la logística argentina
El ministro de Economía, Luis Caputo, ha lanzado una advertencia directa a los empresarios, señalando el 'mayor riesgo' que enfrentan, mientras anticipa una transformación profunda en la infraestructura logística del país. Sus declaraciones, realizadas en un panel del Atlantic Council, no solo subrayan la presión sobre el sector privado, sino que también marcan un horizonte de dos años para lo que describió como un 'cambio muy grande' en rutas, trenes y energía. Este anuncio coloca a la logística como el cuello de botella crítico para la economía, un diagnóstico compartido por ejecutivos y funcionarios provinciales en el mismo foro.
El evento, que contó con la presencia del embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, sirvió como plataforma para que Caputo repasara los indicadores positivos de su gestión: crecimiento económico, baja de la inflación y aumento de las exportaciones, con un foco especial en pymes y microempresas. Sin embargo, el tono triunfalista se vio matizado por la identificación del panel—integrado por figuras como José Luis Manzano de Integra Capital y Martín Perez de Solay de Glencore Argentina—de la logística como la principal dificultad estructural que atraviesa Argentina actualmente.
La advertencia de Caputo implica que, a pesar de los avances macroeconómicos, el éxito de las empresas y la atracción de inversiones como las de McEwen Copper dependen de una modernización radical de la infraestructura. El plazo de dos años establece un cronograma de presión para el gobierno, mientras que para el sector empresarial señala un período de incertidumbre operativa y ajuste. El riesgo no es abstracto; se materializa en costos elevados y competitividad mermada, poniendo a prueba la capacidad del Estado para ejecutar reformas que hasta ahora han sido más discursivas que concretas en este ámbito crucial.