Fernando Samper dimite como presidente de Forestalia, acusado clave en la trama de corrupción ambiental
Fernando Samper ha renunciado a la presidencia del grupo energético aragonés Forestalia, un movimiento forzado tras su detención a principios de marzo como principal acusado en un presunto caso de corrupción. La compañía anunció este miércoles que Samper ha dejado todos sus cargos, cediendo el mando operativo a Ricardo Samper como director general. Este paso al costado se produce en medio de una intensa presión judicial y política, ya que la investigación se centra en si se favoreció ilegalmente a Forestalia en la concesión de proyectos de parques eólicos y solares.
La trama, conocida como el 'caso eólico', investiga presuntas irregularidades en la adjudicación de ayudas públicas del fondo europeo de recuperación. La salida de Fernando Samper del grupo que fundó marca un punto de inflexión en el escándalo, que ya había alcanzado las altas esferas políticas. De hecho, apenas dos días antes de su dimisión, el ahora expresidente declaró ante la comisión de investigación del Senado sobre el 'caso Koldo', una pesquisa paralela que investiga a ex altos cargos del Gobierno, incluido el ex secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.
La renuncia deja a Forestalia en una posición de extrema vulnerabilidad, sometida al escrutinio de la justicia y con su reputación empresarial en entredicho. El caso pone bajo el foco la integridad del proceso de transición energética en España y el uso de los fondos europeos, generando dudas sobre la limpieza en la concesión de proyectos estratégicos. La investigación continúa abierta, con el riesgo de que nuevas revelaciones afecten no solo a la compañía, sino también a más figuras políticas y administrativas vinculadas al reparto de las ayudas.