Automotrices advierten: inversiones en riesgo por parálisis del acuerdo con Brasil ante avance chino
La industria automotriz argentina y brasileña lanza una alerta urgente: la falta de un nuevo acuerdo bilateral podría desencadenar la pérdida de inversiones estratégicas ahora mismo. La parálisis en las negociaciones, atribuida a las diferencias políticas entre los gobiernos de Javier Milei y Lula Da Silva, genera una presión inmediata que va más allá del plazo formal. Las terminales y autopartistas enfatizan que la amenaza no es solo temporal, sino competitiva, ante la acelerada expansión de las marcas chinas en la región.
Durante el Encuentro de la Industria Automotriz en Automechanika, Rodrigo Pérez Graziano, presidente de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), expuso la urgencia concreta. Las decisiones de inversión se toman con una visión a cinco años, lo que significa que el horizonte del acuerdo actual, que vence el 30 de junio de 2029, es ya el presente operativo. "Hoy se está analizando una nueva ola de inversiones de cara a ese año", advirtió, subrayando que la incertidumbre sobre lo que ocurrirá a partir del 1 de julio de 2029 paraliza la planificación a largo plazo.
Esta falta de previsibilidad, un elemento fundamental para la industria, coloca a las plantas y cadenas de suministro en una posición de vulnerabilidad competitiva. El riesgo es que la indecisión política no solo retrase proyectos, sino que desvíe capital y oportunidades hacia otros mercados o favorezca a los nuevos actores chinos que buscan consolidarse. El llamado de la industria es claro: sin un marco regulatorio claro y renovado, la capacidad de Argentina y Brasil para retener y atraer inversiones en un sector clave se erosiona rápidamente.