Panamá: Empresas de encomiendas, nueva ruta para el tráfico de drogas que alarma a autoridades
El servicio de encomiendas nacional en Panamá se ha convertido en un canal crítico para el tráfico local de drogas, desafiando los controles de seguridad de decenas de empresas autorizadas. Los Correos Nacionales tienen enlistadas a 39 compañías prestadoras del servicio, cuyas operaciones —que incluyen cobertura, tiempo de entrega, seguimiento y servicios adicionales como mudanzas y logística para e-commerce— están ahora bajo una lupa implacable. La modalidad aprovecha la apariencia de legalidad y el flujo constante de paquetes para mover estupefacientes.
Esta semana, en el puesto de control de San Isidro, Chiriquí —frontera con Costa Rica—, las autoridades interceptaron un vehículo panel de una de estas empresas transportando 19 bolsas con presunta droga. Pocos días antes, un perro policial detectó inquietud en un equipaje que viajaba como encomienda en un bus de la ruta Panamá-Darién, límite con Colombia. Al revisarlo en el puesto de Agua Fría, la policía halló 114.72 paquetes con presunta cocaína, cuidadosamente ocultos.
Los incidentes exponen una vulnerabilidad sistémica: el tráfico se infiltra en servicios logísticos cotidianos, utilizando la infraestructura legal para operaciones ilícitas. La presión ahora recae sobre las 39 empresas enlistadas, cuyos protocolos de seguridad y supervisión de carga están bajo escrutinio extremo. Para las autoridades panameñas, el reto es monumental: blindar una red de distribución nacional sin paralizar el comercio legítimo, en un país que sirve como puente geográfico clave entre productores y mercados de tránsito.