Claudio Rivas, dueño de Villafuel, se niega a declarar en el 'caso mascarillas' por su imputación en la trama de hidrocarburos
Claudio Rivas, propietario de la empresa Villafuel —epicentro de una presunta trama de hidrocarburos investigada por la Audiencia Nacional—, se ha negado sistemáticamente a responder cualquier pregunta en el juicio del Tribunal Supremo sobre las compras de mascarillas durante la pandemia. Citado como testigo, Rivas se limitó a repetir "No voy a contestar" a todas las preguntas de las acusaciones y defensas, amparándose en su condición de investigado en la causa paralela por hidrocarburos.
El juicio, que tiene como acusados principales al exministro de Transportes José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama, se topó así con un testigo mudo. El presidente del tribunal, el magistrado Andrés Martínez Arrieta, le recordó que la ley le ampara en su derecho a no declarar y a no confesarse culpable, dada su imputación por hechos similares, pero también le instó a "decir la verdad". La negativa se produjo incluso durante el turno de interrogatorio del letrado Alberto Durán, que representa al PP y lidera la acusación popular.
La situación subraya la compleja interconexión entre dos macro-causas judiciales de alto perfil: la de las mascarillas y la de hidrocarburos, con Villafuel y su dueño como posible nexo. La estrategia de silencio de Rivas bloquea, de momento, cualquier línea de investigación que pudiera vincular ambos asuntos desde el banquillo de los testigos, dejando en el aire preguntas sobre la posible relación entre las operaciones de su empresa y los contratos sanitarios investigados. Su postura traslada la presión a otras pruebas y declaraciones para esclarecer los hechos.