Adorni en la mira: declaran las prestamistas de su hipoteca en una causa clave
La investigación sobre el patrimonio del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, entra en una fase crítica con la declaración de sus dos acreedoras privadas. Graciela Isabel Molina y su hija, Victoria María José Cancio, comparecieron ante el juez Ariel Lijo y el fiscal Gerardo Pollicita en Comodoro Py para declarar sobre un préstamo de 100.000 dólares que le otorgaron al funcionario. Ambas, una policía retirada y otra en actividad, son testigos clave en la causa que analiza las operaciones inmobiliarias de Adorni.
El préstamo, garantizado con una hipoteca sobre un departamento en Parque Chacabuco, fue estructurado con 85.000 dólares aportados por Molina y 15.000 por Cancio. Su testimonio bajo juramento busca esclarecer la naturaleza y los términos de esta transacción financiera privada, que ahora está bajo el escrutinio judicial. La presencia de agentes de fuerzas de seguridad como prestamistas de un alto funcionario público añade una capa de complejidad y sensibilidad política a la investigación.
Este avance procesal marca un punto de inflexión que incrementa la presión sobre Adorni. La causa, que ya examina su patrimonio, podría derivar en mayores interrogantes sobre la procedencia de fondos y el cumplimiento de las declaraciones juradas. El desarrollo judicial pone bajo un foco intenso las finanzas personales de un miembro clave del gobierno, en un contexto donde la transparencia de los funcionarios es objeto de constante escrutinio público y mediático.