Adif cuestiona informe de la Guardia Civil sobre accidente de Adamuz: "Nadie puede saber que el carril estaba roto"
El presidente de Adif, Luis Pedro Marco de la Peña, ha cuestionado de forma expresa las conclusiones del último informe de la Guardia Civil sobre el mortal accidente ferroviario de Adamuz. Enfrentándose directamente a la investigación oficial, Marco de la Peña afirma que el documento incorpora "interpretaciones incorrectas" sobre las medidas de prevención y los sistemas de supervisión de la red de alta velocidad. Esta declaración pública sitúa a la empresa pública gestora de infraestructuras en un choque frontal con el cuerpo policial, en medio de una investigación judicial por un siniestro que costó 46 vidas.
El informe de la Guardia Civil, remitido al Juzgado de Montoro, pivota sobre la hipótesis de una rotura de carril. Según su investigación, el origen del accidente —el descarrilamiento de un tren Iryo y su colisión con un Alvia de Renfe— estaría en una incidencia detectada la víspera por los sistemas de Adif. Concretamente, el 17 de enero a las 21:46 horas se registró una caída de tensión, una alteración eléctrica compatible con una rotura de vía. La Guardia Civil señala que, aunque esta señal se situó por debajo del umbral de alarma automática, debería haber activado protocolos de supervisión manual.
La disputa técnica entre Adif y la Guardia Civil traslada la presión al ámbito judicial y político. El cuestionamiento público de las conclusiones policiales por parte del máximo responsable de la infraestructura ferroviaria introduce una nueva capa de tensión en la búsqueda de responsabilidades. La discrepancia sobre la interpretación de los datos de los sistemas de seguridad sitúa el foco en los protocolos de actuación y la posible cadena de fallos que precedió a la tragedia, mientras las familias de las víctimas y la opinión pública esperan respuestas concluyentes.