Los creadores de Cuevana lanzan Shorta, una apuesta por replicar en Latinoamérica el multimillonario modelo chino de series cortas
Tomás Escobar, Armando Bo y Ariel Arrieta, figuras clave detrás de Cuevana, están lanzando una nueva startup llamada Shorta. Su objetivo es trasplantar a la región el explosivo modelo de negocio chino de series cortas y verticales, un mercado que ya mueve 12.000 millones de dólares a nivel global. La inspiración llegó tras un viaje a China, donde identificaron una industria en auge que está redefiniendo el consumo de ficción, fusionando la narrativa serial de Netflix con el formato adictivo de TikTok.
Shorta se enfocará en producir y distribuir series con temporadas de entre 30 y 60 capítulos, cada uno de apenas uno a tres minutos de duración. Este formato adopta por completo el lenguaje, la velocidad y el ritmo de las redes sociales. El modelo busca replicar el éxito de plataformas chinas como ReelShort y DramaBox, empresas que, según los fundadores, facturan alrededor de 500 millones de dólares cada una y ya son rentables, a pesar de operar principalmente desde Estados Unidos para el mercado occidental.
La jugada de estos emprendedores argentinos señala un giro estratégico significativo: en lugar de competir en el saturado mercado del streaming tradicional, apuestan por capturar la atención fragmentada de una nueva generación de consumidores. Su entrada presiona al ecosistema de entretenimiento latinoamericano, que hasta ahora ha seguido mayoritariamente los modelos narrativos y de negocio de Estados Unidos y Europa. El éxito o fracaso de Shorta podría definir si el formato de micro-series, dominado por capital y know-how chino, logra arraigarse con fuerza en los hábitos de consumo de la región.