Trump advierte que tras Irán, EE.UU. podría 'hacer una parada en Cuba' para intensificar presión petrolera
El presidente Donald Trump ha señalado que Cuba podría ser el próximo objetivo de presión de su administración, una vez que se resuelva el conflicto con Irán. En declaraciones desde la Casa Blanca, Trump calificó a Cuba como "una nación en colapso" y afirmó que es posible que su gobierno "haga una parada" en la isla para continuar con la iniciativa de impedirle recibir petróleo de manera regular. Esta advertencia eleva la tensión geopolítica en el Caribe, vinculando explícitamente la política hacia Cuba con el desarrollo del conflicto en Medio Oriente.
El comentario del mandatario surgió como respuesta a preguntas sobre la reciente decisión de Washington de permitir, "caso por caso", que algunos petroleros lleguen a la isla para aliviar su crítica crisis energética. Cuba necesita importar aproximadamente 60.000 barriles diarios de crudo. A finales de marzo, la administración Trump autorizó específicamente que el buque ruso Anatoly Kolodkin transportara 100.000 toneladas de petróleo hacia La Habana, una medida que ahora parece ser temporal y sujeta a una futura revisión estratégica.
La declaración sitúa a Cuba en una posición de vulnerabilidad estratégica, sujeta a la evolución de otros frentes de conflicto de la política exterior estadounidense. La amenaza de una nueva fase de presión sobre el suministro de combustible esencial mantiene a La Habana bajo un bloqueo económico reforzado y dependiente de autorizaciones discrecionales. Este movimiento señala la voluntad de la administración Trump de utilizar el control sobre las cadenas de suministro energético como una herramienta de presión política continua, manteniendo la incertidumbre sobre la estabilidad a largo plazo de la economía cubana.