CSIC descubre el 'interruptor' molecular que permite a las plantas resistir la sequía
Un equipo del CSIC ha identificado el mecanismo molecular clave que permite a las plantas adaptarse a la escasez de agua, un avance que podría transformar la agricultura frente al cambio climático. La investigación, publicada en la prestigiosa revista PNAS, desvela el funcionamiento de un 'interruptor' proteico que regula la respuesta de las plantas al estrés hídrico, abriendo la puerta al desarrollo de cultivos más resistentes a la sequía sin mermar su productividad.
El descubrimiento, liderado por el Instituto de Química Física Blas Cabrera (IQF-CSIC), se centra en una familia específica de proteínas receptoras. Estas proteínas actúan como un interruptor molecular al interactuar con el ácido abscísico, conocido como la 'hormona del estrés hídrico'. El estudio demuestra que pequeñas mutaciones en estas proteínas son suficientes para modular la capacidad de la planta para activar sus defensas cuando detecta falta de agua, controlando así todo el proceso de adaptación.
Este hallazgo representa un paso significativo para la biotecnología agrícola, ya que identificar el interruptor molecular permite una intervención más precisa. El objetivo final es diseñar variedades de cultivos que requieran menos recursos hídricos, un factor crítico para la seguridad alimentaria en un contexto de calentamiento global y sequías más frecuentes e intensas. La capacidad de 'encender' o 'apagar' esta respuesta adaptativa mediante ingeniería genética o mejoramiento selectivo sitúa a la investigación española en la vanguardia de la búsqueda de soluciones agrícolas resilientes.