Irán acusa a EEUU de 'terrorismo económico' por bloqueo en Ormuz y denuncia una fachada para 'guardar las apariencias'
Irán ha elevado la tensión retórica en el Estrecho de Ormuz, calificando el bloqueo naval estadounidense como un acto de "terrorismo económico". El embajador iraní en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, acusó directamente a Washington de utilizar esta medida militar para "guardar las apariencias" y buscar una "salida digna" a lo que describió como un "círculo vicioso de palabras redundantes y actos imprudentes". Según el diplomático, la acción es ilegal, provocadora y no constructiva, diseñada para proyectar una imagen de fuerza que justifique la presencia militar y el gasto bélico.
Moghadam argumentó que el objetivo real de Estados Unidos es "ganar credibilidad" mediante la creación de una narrativa donde "las cosas se imponen por la fuerza". Esta postura, según Irán, sirve para legitimar el despliegue de armamento en la región, justificar su retórica anterior y, de manera crítica, enmascarar el "coste que todo esto supone para los contribuyentes estadounidenses" y la "pérdida de vidas humanas". La acusación transforma el conflicto en una cuestión de legitimidad y economía, no solo de seguridad.
La declaración sitúa el foco en la estrategia de comunicación y justificación de Washington, sugiriendo que el bloqueo es más un ejercicio de percepción que una acción estratégica pura. Al enmarcarlo como "terrorismo económico", Teherán busca deslegitimar la presión occidental y apelar a la opinión pública global sobre los costes humanos y financieros. Este intercambio verbal agudiza la disputa en una de las rutas marítimas más críticas del mundo, donde cualquier escalada retórica incrementa el riesgo de un incidente militar.