EEUU sanciona a activista mexicano Raymundo Ramos, acusándolo de ser fachada del CDN
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha congelado los activos y prohibido transacciones con Raymundo Ramos, presidente del Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, acusándolo de liderar una campaña de desinformación contra las autoridades mexicanas. Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), Ramos se hacía pasar por un activista de derechos humanos para beneficiar al Cartel del Noreste (CDN), cuyo bastión es precisamente Nuevo Laredo, Tamaulipas. Esta acción convierte una figura conocida por denunciar espionaje militar en un objetivo de sanciones por narcotráfico, sin que se hayan presentado cargos formales ni documentos públicos que sustenten las acusaciones.
La sanción golpea directamente a Ramos, quien ha sido una voz prominente en la denuncia de vigilancia ilegal por parte del Ejército mexicano. A mediados de 2023, él y varios medios documentaron estos presuntos actos de espionaje. Ahora, el gobierno estadounidense invierte el relato, presentándolo no como una víctima, sino como un operador del CDN. La medida bloquea cualquier propiedad suya en territorio estadounidense y prohíbe a ciudadanos y empresas hacer negocios con él.
El caso genera una tensión inmediata entre el activismo de derechos humanos y la guerra contra el narcotráfico, colocando bajo una lupa incómoda a las organizaciones civiles que operan en zonas de alto conflicto. La falta de una acusación judicial formal deja abierta la puerta a interrogantes sobre las pruebas y motivos detrás de la designación. Para Ramos, esto significa no solo una congelación financiera, sino una campaña de deslegitimación pública que podría silenciar sus denuncias previas y complicar el trabajo de otros defensores en la región.