EEUU sanciona a altos cargos y negocios pantalla del Cártel del Noreste, designado como terrorista
La Administración de Estados Unidos ha intensificado su presión sobre el Cártel del Noreste, una escisión de Los Zetas, al imponer nuevas sanciones contra sus altos mandos y una red de negocios pantalla. El anuncio, realizado por el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott, refuerza la designación del cártel como una organización narcoterrorista, un estatus que Washington ya le había otorgado. La acción busca desmantelar las estructuras financieras y de liderazgo del grupo, considerado una amenaza directa para la seguridad nacional y hemisférica.
Las sanciones apuntan específicamente a individuos de alto rango dentro de la jerarquía criminal y a las empresas fachada que utilizan para lavar dinero y operar. Este movimiento no es aislado; en mayo pasado, Washington ya había sancionado a dos líderes del mismo cártel, denunciando su "significativa influencia" en zonas fronterizas clave, particularmente en el paso de Laredo, un corredor vital para el tráfico ilegal de drogas hacia Estados Unidos.
La medida refleja una estrategia continua de la Administración Trump para combatir el flujo de narcóticos letales y desarticular las redes que los financian y operan. Al atacar tanto a las personas como a sus activos comerciales, las sanciones buscan estrangular la capacidad operativa y financiera del Cártel del Noreste. La persistencia de estas acciones subraya la presión sostenida sobre el grupo y señala un enfoque que combina la designación terrorista con herramientas financieras para socavar su poder en la región.