Comisario admite seguimientos a esposa de Bárcenas por orden directa de la cúpula operativa policial
Un alto mando policial ha confirmado ante la Audiencia Nacional que la vigilancia a Rosalía Iglesias, esposa del extesorero del PP Luis Bárcenas, se ejecutó bajo una orden expresa de la máxima autoridad operativa del cuerpo. El comisario Mariano Hervás, jefe de la brigada de Técnicas Operativas en 2013, declaró que los seguimientos fueron un trabajo atribuido directamente a la Dirección Adjunta Operativa (DAO), entonces bajo el mando de Eugenio Pino. Esta admisión sitúa la responsabilidad del operativo en el nivel más alto de la cadena de mando policial de la época.
La declaración de Hervás se produce en el marco del juicio por la 'Operación Kitchen', que investiga el presunto aparato policial montado desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Rajoy para sustraer información comprometedora a Bárcenas. El testimonio vincula directamente a la cúpula operativa, liderada por Pino, con la vigilancia a un familiar de una figura central en los casos de corrupción del partido. En el banquillo se sientan el exministro Jorge Fernández Díaz, su ex secretario de Estado Francisco Martínez, el comisario jubilado José Manuel Villarejo y el propio Eugenio Pino.
La admisión del comisario refuerza la tesis de la acusación sobre la existencia de una estructura paralela y clandestina dentro de la Policía, utilizada con fines políticos. El caso pone bajo un escrutinio sin precedentes los límites de la acción policial y la posible instrumentalización de los cuerpos de seguridad del Estado durante un periodo de alta tensión política por los escándalos de financiación irregular. El testimonio de Hervás es una pieza clave para determinar hasta qué nivel gubernamental se autorizaron estas operaciones.