Detenido en Sudáfrica el panafricanista Kémi Séba, buscado por Benín por apoyo a intentona golpista
El activista panafricanista Kémi Séba, reclamado por las autoridades de Benín por su presunto apoyo al fallido golpe de Estado del pasado diciembre, ha sido arrestado en Sudáfrica. La detención, ejecutada por la Policía sudafricana (SAPS) en un centro comercial de Pretoria, no solo alcanza al controvertido líder, sino también a su hijo de 18 años y a un tercer individuo. La operación desbarató un aparente intento de fuga, ya que el grupo fue capturado bajo acusaciones de facilitar un tránsito ilegal hacia Zimbabue a través del río Limpopo.
Según el comunicado policial, la inteligencia indicaba que Séba y su hijo contaban con la ayuda de un hombre identificado como François van der Merwe, a quien se le habrían pagado unos 250.000 rands (aproximadamente 13.000 euros) para organizar el cruce fronterizo. Kémi Séba, de 45 años y cuyo nombre real es Stellio Gilles Robert Capo Chichi, es una figura conocida por su retórica panafricanista y su historial de enfrentamientos con gobiernos, lo que añade una capa de tensión geopolítica a su captura.
La detención en suelo sudafricano sitúa a Pretoria en el centro de una compleja red de extradiciones y presiones diplomáticas. Benín busca al activista por su vinculación con la intentona golpista del 7 de diciembre, un cargo grave que podría desencadenar un prolongado proceso legal. Este caso subraya cómo las actividades de figuras transnacionales pueden convertir a países terceros en escenarios de disputas judiciales internacionales, sometiendo a sus sistemas a un intenso escrutinio mientras se decide el destino del detenido.