Escándalo de seguridad en Reino Unido: Gobierno admite que nombró a Peter Mandelson embajador ignorando el veto de los servicios de inteligencia
El gobierno británico de Keir Starmer se enfrenta a su crisis más grave tras admitir que ignoró una recomendación de veto de los servicios de inteligencia para nombrar a Peter Mandelson embajador en Washington. El Ministerio de Exteriores concedió la autorización de seguridad a Mandelson en enero de 2025, pasando por alto la advertencia explícita de las agencias de espionaje. El primer ministro Starmer declaró no haber tenido conocimiento de esta decisión hasta esta semana, lo que lo sitúa en el centro de un escándalo que amenaza su credibilidad.
La revelación contradice directamente las garantías que Starmer dio en la Cámara de los Comunes, donde afirmó que el nombramiento había seguido "el proceso debido" y que Mandelson contaba con "el visto bueno de seguridad". La líder conservadora Kemi Badenoch lo acusó de haber engañado al Parlamento. Como primera consecuencia, Starmer destituyó de inmediato a sir Olly Robbins, el alto funcionario del Foreign Office responsable de la acreditación de seguridad.
La oposición política en su totalidad, incluyendo a los conservadores, Reform UK, los Liberal Demócratas y el Partido Nacionalista Escocés, exige ahora la dimisión del primer ministro. El SNP ha elevado la denuncia ante el asesor de ética del gobierno. El caso expone una grave fractura entre el aparato político y los servicios de inteligencia, y pone bajo una lupa implacable los procesos de seguridad para los nombramientos diplomáticos de alto nivel, erosionando la confianza en el ejecutivo de Starmer en un momento crítico.