Bruselas reactiva el 'caso ERE' en plena campaña andaluza con un golpe a la estrategia judicial del PP
La Comisión Europea ha irrumpido en la precampaña electoral andaluza con un posicionamiento que reactiva el 'caso ERE', un asunto de corrupción que ha marcado la política de la región durante 15 años. La respuesta de Bruselas a la cuestión prejudicial planteada por la Audiencia Provincial de Sevilla supone un varapalo para la estrategia del Partido Popular andaluz, que impulsó la consulta al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) precisamente para mantener vivo el caso tras las sentencias del Tribunal Constitucional que vaciaron de contenido las condenas anteriores.
La maniobra del PP buscaba evitar que el expediente judicial, vinculado al PSOE, se cerrara definitivamente. Sin embargo, las alegaciones presentadas por los cuatro agentes de la Comisión Europea han dado una inesperada actualidad al proceso justo antes de las elecciones del 17 de mayo, reintroduciendo un tema que parecía ausente del debate. Este movimiento judicial se produjo después de que tanto la Audiencia Provincial como el Tribunal Supremo asumieran las tesis de la instructora Mercedes Alaya, para luego ver cómo la mayoría progresista del Tribunal Constitucional abrazaba la teoría de las defensas.
La intervención de Bruselas no resuelve el caso, pero lo recoloca en el centro del tablero político regional. Introduce un nuevo factor de presión institucional y de escrutinio externo que podría influir en la narrativa de la campaña, obligando a los partidos a posicionarse de nuevo sobre un escándalo de larga duración. El episodio subraya cómo las estrategias legales diseñadas para condicionar el panorama político pueden tener consecuencias imprevistas cuando intervienen actores supranacionales.