Piero Corvetto renuncia a la ONPE el mismo día que el Estado asume su defensa legal contra el JNE
Piero Corvetto, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), presentó su renuncia el mismo día en que la institución autorizó que el Estado financie su defensa legal. La coincidencia temporal entre su salida y la publicación de la Resolución N° 000028-2026-SG/ONPE, que aprueba el beneficio, genera un foco de tensión y escrutinio inmediato sobre la transición en el órgano electoral peruano.
La denuncia penal que motiva la defensa fue presentada por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) contra Corvetto. La resolución de la ONPE, publicada en su portal oficial, señala que el exfuncionario solicitó el amparo bajo la Ley del Servicio Civil. Esta normativa permite a los servidores públicos acceder a defensa legal pagada por el Estado para procesos vinculados a sus funciones, incluso después de dejar el cargo, aunque con el compromiso de reembolsar los fondos si se determina su responsabilidad final.
La salida de Corvetto en medio de este proceso legal coloca a la ONPE bajo una presión institucional inusual, en un contexto donde la independencia y la gestión de los organismos electorales son críticas. El episodio expone los mecanismos de protección legal para altos funcionarios y plantea interrogantes sobre la secuencia de decisiones en la cúpula de la administración electoral, mientras el caso avanza ante el JNE.