Activista denuncia versión oficial del motín en Yare III como falsa y exige investigación internacional independiente
El gobierno venezolano enfrenta nuevas acusaciones sobre falta de transparencia en el manejo de la información tras un motín registrado en el Centro Penitenciario Región Capital Yare III, ubicado en el estado Miranda, a unos 45 kilómetros de Caracas. Según el reporte oficial, el incidente del lunes 20 de abril dejó un saldo de cinco reclusos muertos, pero el Ministerio de Servicio Penitenciario tardó más de 24 horas en emitir una versión sobre lo ocurrido, generando cuestionamientos sobre las circunstancias reales del evento.
El abogado y defensor de Derechos Humanos Eduardo Torres rechazó categóricamente la versión oficial. "Es un cuento chino, es falsa", declaró, sustentando su posición en su experiencia directa como preso político en Yare III y II. Según su relato, en ese complejo carcelario los reclusos "no tienen ni un cortauñas" debido a requisas permanentes, lo que a su juicio hace poco creíble la narrativa gubernamental sobre lo sucedido. Torres exige la constitución de una comisión internacional independiente que investigue los hechos. El Ministerio Público venezolano informó que ya inició una averiguación por el caso.
La credibilidad del denunciante adquiere mayor peso considerando su propia situación judicial: Torres fue detenido el 9 de mayo de 2025, en medio de lo que organizaciones de derechos humanos describen como una ola represiva del régimen. Su arresto plantea interrogantes sobre si su condición de testigo directo del sistema carcelario venezolano —y sus cuestionamientos públicos— influyeron en su procesamiento. El caso de Yare III se suma a un patrón de opacidad institucional en centros penitenciarios del país, donde el acceso a información verificada permanece severamente restringido para observadores independientes.