La UCO revela que Aldama pagaba el piso de Jéssica como "contraprestación" para "comprar la voluntad" de la expareja de Ábalos
Agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han declarado este lunes en el juicio del Tribunal Supremo que el piso de la madrileña Plaza de España donde vivía Jéssica Rodríguez, expareja del exministro José Luis Ábalos, funcionaba como su "casita de novios" y constituía una "contraprestación" del empresario Víctor de Aldama para "tener comprada" su "voluntad". Los investigadores han sostenido esta versión frente al interrogatorio de las defensas de Ábalos y de su exasesor Koldo García en el proceso por las presuntas irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia.
Según han detallado los agentes, los primeros mensajes hallados datan de marzo de 2019, cuando Koldo García envió a Jéssica Rodríguez un total de 15 imágenes del apartamento. A partir de entonces, las gestiones para adquirir y mantener el inmueble se realizaron "a través de terceros", particularmente de Alberto Escolano, socio de Aldama, quien se encargó de "localizar un piso que sea del gusto de Jéssica Rodríguez". Esta operativa, según la reconstrucción de los investigadores, buscaba ocultar el origen de los fondos y la relación directa entre el empresario y la entonces pareja del ministro.
La declaración de la UCO eleva la presión sobre Ábalos en un proceso donde se investigan presuntas adjudicaciones irregulares de contratos de material sanitario. Los defenceurs han cuestionado durante las sesiones la fiabilidad de las conclusiones de los investigadores, pero la versión oficial sitúa ahora el piso como parte de una estrategia de influencia vinculada al entorno del exministro. El tribunal deberá determinar en los próximos días el peso probatorio de estos testimonios y si las entregas de bienes inmuebles constituyen efectivamente los "actos de disposición" que la Fiscalía utiliza como prueba de la relación corrupta entre Aldama y el entorno de Ábalos.