El fiscal alerta ante el Supremo del pacto "cerrado y privilegiado" de Ábalos y Aldama para adjudicar contratos de mascarillas a Soluciones de Gestión
El fiscal jefe de Anticorrupción, Alejandro Luzón, ha expuesto ante el Tribunal Supremo las pruebas de un acuerdo "cerrado y privilegiado" entre el exministro de Transportes José Luis Ábalos y el comisionista Víctor de Aldama para dirigir los contratos de mascarillas durante la pandemia hacia la empresa Soluciones de Gestión. Según la Fiscalía, el comisionista tenía certeza de que "no se le podían escapar los lucrativos contratos de las mascarillas" en cuanto se declaró el estado de alarma en marzo de 2020.
La acusación ha señalado que todo el proceso de contratación de material sanitario en el Ministerio estaba diseñado para garantizar el "máximo beneficio" de Aldama, a quien el fiscal ha descrito como una persona "empotrada" en el organismo. En el centro del esquema allegedly corrupto se sitúa Koldo García, exasesor de Ábalos, a quien la Fiscalía atribuye un papel de intermediario clave entre el entonces ministro y el comisionista. El propio Aldama habría propuesto directamente la adjudicataria de los contratos, según el relato del representante del Ministerio Público.
Aunque Luzón ha reconocido las dificultades reales de abastecimiento que existían al inicio de la pandemia, ha sostenido que esas circunstancias no justifican la arquitectura de corrupción que, según la acusación, se montó en torno a la compra de material sanitario. El juicio, que se desarrolla en la Sala Segunda del Tribunal Supremo, concentra ahora la atención sobre las responsabilidades políticas y penales que se derivan de estas contrataciones, un caso que ya ha generado dimisiones y que mantiene bajo presión a las instituciones afectadas.