Adorni apura su declaración jurada bajo presión judicial: el detalle que define su defensa ante la Oficina Anticorrupción
Manuel Adorni trabaja contrarreloj junto a su abogado y su contador para presentar su declaración jurada antes del 31 de julio, el plazo máximo fijando por la Oficina Anticorrupción. La urgencia responde al avance de la causa por enriquecimiento ilícito que se tramita en los tribunales de Comodoro Py, donde la presión judicial sobre el jefe de Gabinete se intensificó en las últimas semanas. Los hermanos Milei, sus principales aliados políticos, habrían impulsado la presentación anticipada como estrategia defensiva.
En su entorno reconocen que el nivel de detalle que adquiere el expediente obliga a extremar los cuidados en cada cifra. "No puede equivocarse ni en un decimal", admiten cerca del ministro. Sin embargo, la estrategia legal se concentra en un punto específico: no importa cuánto gastó ni en qué refacciones invirtió, sino únicamente que pueda justificar el origen de los fondos. Ese es el eje central de la defensa, más allá de que los números difícilmente logren evitar el escándalo público.
La situación coloca a la Oficina Anticorrupción en un rol clave como organismo evaluador. El resultado de esa revisión determinará si la presentación satisface los requisitos formales o si el caso avanza hacia una instancia con mayores consecuencias institucionales.