El caso Adorni enfriá a la tropa digital de Milei: críticas, silencios y señales de desánimo en el círculo de Santiago Caputo
La revelación del caso Adorni —con los 245 mil dólares destinados a refacciones en su vivienda— golpeó con fuerza inesperada dentro del ejército de militantes digitales que hasta ahora defendía con fervor cada movimiento de La Libertad Avanza. Lo que comenzó como un escándalo aislado se transformó rápidamente en un síntoma de desgaste: desde las bases de la llamada "tropa digital" hasta figuras cercanas a Santiago Caputo registran un enfriamiento visible, con menos voces dispuestas a salir a la calle virtual a replicar los argumentos oficiales. El silencio de propios en redes sociales preocupa más que los insultos de contrarios.
El fenómeno no se limita a la indignación por el caso específico. En el interior del espacio violeta, sectores menos alineados con Karina Milei y el núcleo duro del gobierno perciben una merma en la defensa "inorgánica" que hasta hace semanas resultaba automática. La orden de moderar el perfil que bajó desde la cúpula el lunes, en medio de las nuevas revelaciones sobre Adorni, se leyó como una señal de debilidad. Un militante de base lo resumió con una comparación que duele en el oficialismo: "Es como si La Cámpora se distanciara de Cristina Kirchner".
El desánimo se profundiza con el contraste entre lo prometido en campaña y lo que hoy muestran las calles. Sabedores del plan de ajuste que Milei planeaba y prometía para 2023, desde las alturas de Las Fuerzas del Cielo temían que algún día los ciudadanos empezaran a confrontingarlos en la vía pública. Ese temor ahora se vive con frecuencia: "hambreadores", le espetaron hace pocos días a un referente violeta en un encuentro casual. La herida no proviene solo de la oposición, sino de la percepción de que la base propia empieza a desconectarse, a bajar la guardia o, peor aún, a cuestionar en silencio.