Disidencias de las FARC acusan a Gustavo Petro de financiar su campaña con dinero de la mafia: "La sangre colombiana"
Las tensiones entre el gobierno de Gustavo Petro y las disidencias de las FARC alcanzaron un nuevo nivel de confrontación pública después de que un vocero rebelde lanzara graves acusaciones sobre el financiamiento de la campaña electoral del presidente colombiano. En declaraciones que marcan una escalada en el conflicto verbal, el portavoz insurgente afirmó de manera directa: "No se le olvide que su campaña electoral pasada, la financió la mafia, la sangre colombiana". La acusación vincula el origen de los fondos presidenciales con la violencia en la región de Arauca, territorio históricamente afectado por el conflicto armado.
El intercambio de acusaciones se produjo tras las recientes operaciones militares en Arauca, donde el presidente Petro había señalado públicamente a las disidencias como responsables de una ola de violencia que incluye más de setecientos civiles asesinados y cientos de secuestros. En respuesta desafiante, el vocero rebelde rechazó esas imputaciones y exigió pruebas: "Muéstrele al país cuántas órdenes de captura tengo por narcotráfico", desafió, mientras cuestionaba la narrativa oficial sobre los responsables de la violencia en la zona fronteriza.
El cruce de acusaciones refleja la fragilidad del proceso de paz y la profundidad de las divisiones entre el gobierno y los grupos disidentes que rechazaron los acuerdos de 2016. Las declaraciones del portavoz insurgente buscan revertir la presión judicial y mediática hacia el mandatario, planteando interrogantes sobre los vínculos entre el financiamiento político y las estructuras criminales en Colombia. Hasta el momento, las acusaciones no han sido sustentadas con evidencia pública y representan parte de una guerra narrativa en medio de operaciones militares activas en Arauca.