Rubio viaja a Francia para presionar al G7 sobre la estrategia de guerra contra Irán
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, se dirige a Francia esta semana con una misión diplomática urgente: buscar el respaldo del G7 para la estrategia de Washington en la guerra contra Irán. Este viaje ocurre en un contexto de escepticismo entre los aliados y de crecientes tensiones globales, exacerbadas por el impacto de la guerra en los precios mundiales del combustible. La reunión de ministros de Asuntos Exteriores del G7, que se celebrará cerca de Versalles, será el escenario clave donde Rubio intentará alinear posiciones.
El Departamento de Estado confirmó que Rubio asistirá a la reunión del viernes para "promover intereses clave de Estados Unidos" y discutir "preocupaciones de seguridad compartidas". La agenda oficial incluye la guerra entre Rusia y Ucrania, la situación en Oriente Medio y amenazas globales a la paz. Sin embargo, el foco central y más polémico es claramente Irán, un tema que ha generado versiones contradictorias sobre posibles contactos directos entre Washington y Teherán.
La presión de Rubio sobre el G7 refleja la dificultad de Washington para consolidar un frente unificado contra Irán. El éxito o fracaso de esta gestión diplomática podría influir significativamente en la coordinación occidental sobre sanciones, apoyo militar en la región y la gestión de la crisis energética. El viaje pone a prueba la cohesión del bloque en un momento de alta sensibilidad geopolítica y económica.