Irak autoriza a milicias proiraníes a responder ataques tras bombardeos en Anbar y convoca a EE.UU. e Irán
El Consejo de Seguridad Nacional de Irak ha autorizado formalmente a las Fuerzas de Movilización Popular (FMP), una coalición de milicias predominantemente proiraníes, a ejercer el derecho a la autodefensa y responder militarmente a cualquier ataque. Esta decisión, inusual y escalatoria, llega como respuesta directa a una serie de bombardeos en la provincia occidental de Anbar que dejaron al menos 15 combatientes de las FMP muertos y 30 heridos, entre ellos el comandante de operaciones regional Saad al-Baiji.
El ejército iraquí atribuyó inicialmente los ataques a Estados Unidos e Israel, aunque posteriormente se admitió que fueron un error por parte de las tropas iraníes. La autorización otorgada a las FMP, que operan con un alto grado de autonomía, representa una formalización de su capacidad de acción militar independiente y una señal clara de presión interna hacia Bagdad para que proteja a estas facciones. Paralelamente, el portavoz militar Sabah al-Numan anunció que el Ministerio de Relaciones Exteriores convocará a los encargados de negocios de Estados Unidos y al embajador de Irán para entregar notas formales de protesta.
La situación coloca al gobierno iraquí en una posición de extrema tensión, atrapado entre las demandas de sus poderosas milicias aliadas a Teherán y sus relaciones con Washington. La decisión de presentar una queja ante el Consejo de Seguridad de la ONU subraya la gravedad con la que Bagdad percibe el incidente y su intento de internacionalizar la presión. Este episodio no solo expone la fragilidad de la seguridad en Irak, sino que también eleva el riesgo de una espiral de violencia regional, con milicias armadas ahora respaldadas oficialmente para responder por su cuenta.