El banco vaticano (IOR) nombra al luxemburgués François Pauly como su nuevo presidente
El Instituto para Obras de Religión (IOR), conocido como el banco vaticano, ha designado a un nuevo presidente externo con profundos vínculos en el centro financiero de Luxemburgo. François Pauly, un banquero con más de cuatro décadas de trayectoria, asumirá el liderazgo del Consejo de Superintendencia del IOR. Su nombramiento marca un cambio de guardia en la cúpula de una de las instituciones financieras más opacas y escrutadas del mundo, que históricamente ha lidiado con escándalos de lavado de dinero y ha estado bajo presión para modernizar su gobernanza.
Pauly sucederá al francés Jean-Baptiste Douville de Franssu, quien dejará el cargo tras la aprobación de los resultados financieros de 2025 el próximo 28 de abril. La elección del IOR se basa en la "amplia y reconocida experiencia" de Pauly, quien dirigió el Banque Internationale à Luxembourg entre 2011 y 2016 y gestionó el Fondo de Pensiones del Vaticano de 2017 a 2021. Actualmente preside el grupo 'La Luxembourgeoise' y forma parte de los consejos de varias aseguradoras y gestoras en Luxemburgo, Suiza y Bélgica, además de ser miembro de la Comisión de Asuntos Económicos de la Archidiócesis de Luxemburgo.
La llegada de Pauly pone el foco nuevamente en los esfuerzos del Vaticano por profesionalizar y estabilizar las finanzas del IOR, tras años de reformas bajo su predecesor. Su perfil internacional y su experiencia en la gestión de fondos de pensiones sugieren un enfoque continuado en la transparencia y el cumplimiento normativo. Sin embargo, el nombramiento de otra figura del núcleo financiero europeo, específicamente de Luxemburgo—un conocido centro bancario offshore—, plantea preguntas sobre la dirección estratégica del banco y su relación permanente con las redes financieras globales, en un contexto donde la institución sigue bajo el microscopio de reguladores y observadores.