Juicio político a Johel Zelaya: siete testigos exponen abusos, amenazas y presunta justicia selectiva en el MP
El juicio político contra el fiscal general suspendido Johel Zelaya enfrenta un punto de inflexión tras una audiencia pública donde siete testigos revelaron un patrón de presuntas irregularidades y abusos de poder dentro del Ministerio Público. La Comisión Especial del Congreso Nacional escuchó acusaciones que van desde presiones laborales y manipulación administrativa hasta represalias y una presunta aplicación selectiva de la justicia, lo que podría modificar sustancialmente el curso del proceso.
Entre los testimonios, destaca la declaración de Raúl Amílcar Rivera Montoya, quien acusó a Zelaya de responsabilizarlo injustamente por retrasos operativos durante las elecciones del 30 de noviembre. Rivera Montoya argumentó que el propio fiscal general suspendido le negó documentos clave para su defensa, limitando su capacidad de responder. Otro testigo, el fiscal auxiliar Fabricio Perdomo, planteó que las faltas atribuidas a Zelaya y su equipo administrativo configuran un manejo cuestionable de los procedimientos internos.
Estas revelaciones colocan al Ministerio Público y a su máxima autoridad suspendida bajo una presión institucional sin precedentes. Las acusaciones de justicia selectiva y represalias laborales no solo amenazan la legitimidad del proceso contra Zelaya, sino que también proyectan una sombra de politización y arbitrariedad sobre una de las instituciones clave del Estado hondureño. El desarrollo de esta investigación parlamentaria podría definir el futuro de la fiscalía y sentar un precedente sobre la rendición de cuentas del poder judicial.