Meta despide a 700 empleados para acelerar su apuesta por la IA, mientras lanza un plan de incentivos millonario para sus ejecutivos
Meta ha iniciado una nueva ronda de despidos estratégicos, eliminando aproximadamente 700 puestos de trabajo. La medida, confirmada por The New York Times, no es un simple recorte de costos, sino un movimiento explícito para acelerar la estrategia corporativa centrada en la inteligencia artificial. Este giro hacia la IA, defendido repetidamente por el CEO Mark Zuckerberg, ahora se traduce en una reestructuración interna que prioriza la inversión tecnológica sobre otros segmentos de la fuerza laboral.
La decisión adquiere una tensión particular por su sincronización. Los despidos se producen apenas 24 horas después de que Meta presentara un nuevo y ambicioso plan de incentivos para sus altos ejecutivos. El objetivo declarado del programa es retener el talento clave en la competitiva carrera de la IA y alcanzar una capitalización de mercado de 9 billones de dólares para 2031. Entre los seis líderes beneficiados se encuentran figuras centrales como el director de Tecnología, Andrew Bosworth; el director de Producto, Chris Cox; el director de Operaciones, Javier Oliván; y la directora financiera, Susan Li.
Esta dualidad de acciones —recortes masivos en la base y generosos incentivos en la cúpula— subraya la presión extrema que Meta enfrenta para reorientar toda la organización. La compañía está canalizando recursos hacia su apuesta por la IA, una estrategia que implica redistribuir capital humano y financiero de manera drástica. El contraste entre los despidos y el plan de retención ejecutiva señala una priorización clara y genera escrutinio sobre la distribución interna de valor en un momento de transformación crítica para el gigante tecnológico.