Rusia prohíbe protestas contra el bloqueo de internet en Moscú y San Petersburgo, advierte de detenciones
Las autoridades rusas han declarado ilegales las protestas contra los bloqueos de internet previstas para el 29 de marzo en Moscú y San Petersburgo, advirtiendo explícitamente que los participantes podrían ser detenidos. Esta decisión, comunicada por el grupo organizador Cisne Escarlata, marca una clara línea de control estatal sobre el derecho a la manifestación, utilizando restricciones sanitarias relacionadas con la pandemia de coronavirus como justificación oficial para denegar los permisos.
La negativa se aplica tanto en la capital, Moscú, como en San Petersburgo, la segunda ciudad más grande del país. Según Cisne Escarlata, las solicitudes para organizar las manifestaciones no recibieron autorización, y las autoridades citaron las restricciones vigentes para bloquear la movilización pública contra las políticas de control de internet. El grupo alerta que participar en estas concentraciones ahora expondrá a los asistentes a acciones policiales y posibles detenciones.
Esta prohibición sitúa la tensión entre la libertad de expresión digital y la capacidad del Estado para regular la protesta pública bajo un nuevo escrutinio. El uso de normativas sanitarias para impedir manifestaciones políticas señala una presión institucional sobre los canales de disidencia, especialmente en torno a un tema sensible como el acceso a internet. La medida genera un precedente que podría afectar a futuras movilizaciones y aumenta el riesgo de confrontación entre ciudadanos y fuerzas de seguridad en las principales urbes rusas.