Carlos Cuerpo: de delfín técnico a vicepresidente, bajo fuego de Yolanda Díaz por su postura empresarial
Carlos Cuerpo ha escalado de un perfil técnico y casi desconocido a sentarse junto al presidente Pedro Sánchez en el Consejo de Ministros como vicepresidente primero, en una meteórica ascensión que lo ha situado en el núcleo del poder. En poco más de dos años, el sucesor de Nadia Calviño en Economía ha pasado de quejarse de la falta de preguntas parlamentarias sobre su cartera a ocupar un puesto clave, manteniendo un estilo sosegado y alejado de la militancia socialista tradicional.
Sin embargo, su gestión no ha estado exenta de tensiones internas. Las críticas más duras han provenido de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, quien lo ha acusado públicamente de frenar el avance de los derechos laborales y de alinearse con la patronal. El punto de fricción más claro ha sido la defensa que hace Cuerpo de acompañar a las empresas en reformas como la reducción de la jornada laboral a 37,5 horas semanales, una postura que choca frontalmente con el discurso de Díaz.
Este enfrentamiento silencioso dentro del Gobierno pone de relieve la delicada línea que Cuerpo debe caminar: impulsar la competitividad empresarial, uno de sus ejes declarados, mientras navega las presiones de su propia coalición. Su posición, ahora reforzada al lado de Sánchez, lo convierte en una pieza central en la definición de la política económica, pero también en un posible blanco para las críticas desde el ala más izquierdista del Ejecutivo. Su futuro dependerá de su capacidad para equilibrar estas fuerzas contrapuestas sin perder el apoyo del presidente.