Irán responde al plan de paz de EEUU con cinco demandas clave, incluyendo compensaciones y garantías de no agresión
Irán ha transmitido formalmente su contrapropuesta al plan de 15 puntos de Estados Unidos para frenar la guerra en Medio Oriente, elevando la tensión diplomática en un intercambio mediado por Pakistán. Según fuentes del régimen citadas por la agencia Tasnim, la respuesta oficial fue remitida anoche, y Teherán ahora aguarda la contestación de Washington. Este movimiento marca un punto crítico en las negociaciones indirectas, donde cada detalle puede definir la escalada o la contención del conflicto regional.
La contrapropuesta iraní se centra en cinco demandas principales que delinean sus condiciones para cualquier acuerdo. Exige, en primer lugar, un cese inmediato de todas las acciones militares. Segundo, la creación de un mecanismo vinculante que garantice que ni Estados Unidos ni Israel reiniciarán hostilidades en el futuro. Tercero, la concesión de compensaciones económicas, un punto que introduce una dimensión material directa en las negociaciones. Cuarto, la suspensión de los combates en todos los frentes, lo que implicaría un alto el fuego entre Israel y Hezbollah en Líbano, y potencialmente con Hamas en Gaza.
La quinta y última demanda es el reconocimiento explícito de la soberanía iraní sobre el estratégico estrecho de Ormuz, una vía marítima crucial para el flujo global de petróleo. Esta condición subraya cómo Teherán busca traducir la desescalada militar en ganancias estratégicas permanentes. La respuesta, canalizada a través de Islamabad, sitúa ahora la pelota en el campo estadounidense, poniendo a prueba la voluntad real de las partes para negociar más allá de las declaraciones públicas. El proceso revela la compleja arquitectura de garantías y concesiones que requiere cualquier camino hacia la paz, con el riesgo latente de que un rechazo o un malentendido reactive la confrontación.