El caso de Noelia Castillo: 32 especialistas y 13 informes para autorizar su eutanasia tras una violación y un intento de suicidio
La muerte asistida de Noelia Castillo Ramos, la joven que falleció este jueves tras someterse a la eutanasia, fue el resultado de un proceso de evaluación excepcionalmente exhaustivo y prolongado. Según la documentación judicial, su caso fue evaluado por al menos 32 especialistas entre médicos, psiquiatras y juristas, y acumuló 13 informes técnicos a lo largo de casi dos años. El pleno de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña aprobó por unanimidad su muerte asistida en julio de 2024, tras un recorrido que comenzó con un intento de suicidio que la dejó postrada en una silla de ruedas.
El punto de partida fue el 4 de octubre de 2022, cuando Noelia Castillo se lanzó desde un quinto piso con el deseo de suicidarse. En una entrevista concedida esta semana, reveló que este acto fue posterior a sufrir una violación múltiple que nunca denunció. Fuentes de su entorno indican que en ese momento ya no se encontraba en un centro tutelado. Las lesiones del intento de quitarse la vida la dejaron en una silla de ruedas y ese mismo día le fue diagnosticada una tetraplejia.
Este caso sitúa bajo un foco intenso el funcionamiento y los criterios de la Comisión de Garantía y Evaluación de Cataluña, el órgano encargado de autorizar la eutanasia. La extraordinaria cantidad de informes y evaluadores involucrados subraya la complejidad extrema del expediente, marcado por un trauma de violencia sexual, una discapacidad severa adquirida y una solicitud de muerte asistida. El proceso pone de relieve las tensiones y el escrutinio meticuloso inherentes a la aplicación de la ley de eutanasia en España, especialmente en casos con un historial de sufrimiento psíquico y físico tan profundo.