China lanza investigación recíproca contra las barreras comerciales de EE.UU.
El Ministerio de Comercio de China ha abierto una investigación formal contra Estados Unidos por sus "barreras comerciales", una medida de represalia directa por las pesquisas iniciadas por Washington a mediados de marzo. La acción, calificada como "recíproca" por el portavoz ministerial, se centra en dos frentes: las prácticas estadounidenses que, según Pekín, "perjudican las cadenas globales de producción y suministro", y las acciones que "obstaculizan el comercio de productos verdes". Este movimiento eleva la tensión en la guerra comercial bilateral, transformando las acusaciones de exceso de capacidad y trabajos forzosos en un duelo regulatorio oficial.
La investigación china se desarrollará conforme a la Ley de Comercio Exterior y las normas nacionales sobre barreras al comercio exterior. El ministerio anunció que "adoptará las medidas correspondientes" en función de los hallazgos, lo que deja abierta la puerta a futuras represalias arancelarias o restricciones. El foco en las cadenas de suministro y los bienes verdes señala los sectores estratégicos donde China busca defender su posición exportadora frente a las políticas de "friend-shoring" y subsidios verdes de EE.UU.
Esta escalada investigativa marca un nuevo capítulo en el conflicto económico entre las dos mayores economías del mundo. Más allá de un intercambio retórico, institucionaliza la disputa bajo marcos legales domésticos, creando un mecanismo para justificar futuras contramedidas. La presión recae ahora sobre los flujos comerciales bilaterales y las empresas globales atrapadas en medio de las crecientes barreras, con el riesgo de una mayor fragmentación en el comercio de tecnología y energía limpia.