Aena se rebela: analiza acciones legales contra el acuerdo para que el País Vasco gestione sus aeropuertos
El gestor aeroportuario Aena ha reaccionado con contundencia al pacto entre los gobiernos central y vasco, y está evaluando medidas jurídicas para enfrentarlo. El acuerdo, sellado este viernes, establece la creación de un órgano bilateral que permitirá al País Vasco participar en la gestión de tres aeropuertos de su territorio, un movimiento que Aena interpreta como una intrusión en sus competencias y que ha desencadenado una respuesta inmediata de la empresa pública.
El núcleo del conflicto es la creación de un "órgano bilateral de colaboración, coordinación y gestión" pactado por ambos ejecutivos. Este organismo canalizaría la participación vasca en la operación de los aeropuertos afectados, un modelo que altera el statu quo de la gestión unificada que Aena ejerce a nivel nacional. La compañía, que cotiza en bolsa pero tiene al Estado como principal accionista, se encuentra ahora en una posición delicada, atrapada entre las directrices del Gobierno central —su propietario— y la defensa de su modelo de negocio y autoridad operativa.
La amenaza de acciones legales por parte de Aena introduce una capa de tensión institucional y comercial significativa. Este enfrentamiento no solo pone en cuestión la gobernanza de infraestructuras críticas en el País Vasco, sino que también señala una posible fractura entre la empresa pública y el Gobierno que la controla. El desarrollo de este conflicto podría sentar un precedente para otras comunidades autónomas con aspiraciones similares, presionando el modelo centralizado de Aena y generando incertidumbre regulatoria en un sector estratégico para la conectividad y la economía.