Perry’s Steakhouse de Texas condenado a pagar 21 millones por robo sistemático de propinas a sus camareros
Un tribunal federal de Texas ha impuesto una de las multas más severas de la historia reciente a una cadena de restaurantes por prácticas laborales abusivas. El juez Robert Pitman obliga a Perry’s Steakhouse & Grille, con sede en Houston, a desembolsar más de 21 millones de dólares tras perder una demanda colectiva interpuesta por 750 de sus camareros. El fallo, resultado de años de litigio, coloca el manejo de las propinas y los derechos de los trabajadores en el centro del debate nacional sobre la industria restaurantera estadounidense.
La condena se originó tras comprobarse que la empresa implementó un sistema de reparto que violaba flagrantemente la Ley de Normas Laborales Justas (FLSA). Según los documentos judiciales, la cadena obligaba a sus camareros a entregar una parte significativa de sus propinas semanales a un fondo común obligatorio. Este esquema desviaba ilegalmente los ingresos por propinas que, por ley, pertenecen en su totalidad a los empleados que reciben un salario inferior al mínimo federal, conocidos como 'tipped employees'.
La sentencia de 21 millones de dólares no solo representa una reparación histórica para los trabajadores afectados, sino que también envía una advertencia contundente a toda la industria. El caso expone la presión y el riesgo legal que enfrentan las empresas que manipulan los sistemas de propinas, una práctica que ahora está bajo un escrutinio judicial y regulatorio intensificado. El fallo contra Perry’s Steakhouse establece un precedente poderoso que podría impulsar más acciones legales y una mayor supervisión sobre las prácticas laborales en el sector de la restauración.