Asia se prepara para un corte total de gas: bloqueo en Ormuz y ataques en Catar estrangulan el suministro
El flujo vital de gas natural licuado (GNL) desde Medio Oriente hacia Asia está al borde de un colapso. Países de toda la región, desde grandes economías hasta mercados emergentes, se preparan para un corte total del suministro en los próximos días, una interrupción que amenaza la generación de energía y la producción industrial a gran escala.
El bloqueo del estratégico estrecho de Ormuz y los reiterados ataques contra el mayor complejo exportador de GNL del mundo, situado en Catar, han eliminado del mercado aproximadamente 28 millones de toneladas de suministro este año. Esta cifra es devastadora: representa casi todo el crecimiento mundial del suministro previsto para 2026. La situación es tan grave que los analistas advierten que el flujo de GNL desde la región podría tardar años en recuperar los niveles anteriores al conflicto.
Henning Gloystein, director gerente para energía de Eurasia Group, califica la situación como "un endurecimiento significativo del mercado" que implica "una reducción de la producción hasta el final de la década". La dependencia asiática de este combustible se transforma ahora en una vulnerabilidad crítica. La interrupción no es un riesgo futuro, sino una realidad inmediata que ya muestra sus primeros signos de restricción, presionando a gobiernos y empresas a buscar alternativas en un mercado global súbitamente contraído.